Tenías razón cuando decías que no estaba sola.

Me encantaría saber que se te pasa por la mente cuando alguien te dice que le salvaste la vida. Porque conmigo hiciste eso. Me encantaría poder decirte algún día que tu voz me da ganas de seguir adelante, de no rendirme. Me encantaría que sepas que si no fuese por vos... no se si estaría acá. Y creo en que algún día voy a poder hacerlo. Creo en eso. Y vos me enseñaste a creer. Y me enseñaste tantas cosas... que aunque le pongas voz a una canción que significo una amistad de tantos años para mi... lo haces genial. Y en vez de tirarme a llorar y pensar "esa era nuestra canción", tu voz supera todo lo malo, y me das ganas de vivir. Constantemente. Eso es lo que me hace bien, lo que me hace feliz. Eso es lo que me mantiene de pie.

Gracias.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Explícito II

Receptora puente, gracias.

Crecimos