Un minuto de felicidad

Todo el mundo tiene primos, de sangre, de la vida... etc. En mi caso en particular, yo tengo 16 y todos mis primos tienen entre 25 y 38 años. Se perfectamente lo que es tener primos segundos incluso más grandes que yo misma. Pero el hecho de que todos sean grandes siempre me hizo odiar la palabra "primo". Es decir, normalmente no veo a mis primos todos los fines de semana como cualquier persona, y normalmente la mitad de ellos piensan que son mis tíos. No sabía lo que era jugar con alguien siendo realmente primos. Alguien que me joda y me juzgue sin juzgarme, o sin hacerlo con malas intenciones. Hasta ayer, no sabía que una chica de 16 podía jugar con alguien de 33 como si fuesen 2 nenes que se conocieran de toda una vida. No sabía lo que era cagarme de risa mientras nuestra tía nos hablaba y no darle bola. Porque ayer aso eso. Ayer nos reímos de todo, absolutamente todo lo que pasó. Y de la mitad de la mesa para nuestro lado nos reíamos de todos los chistes, y de la mitad para el otro  nadie entendía absolutamente nada. Sentir eso que nunca había sentido fue genial. Y sentir que la edad no tenía nada que ver, también fue genial. Fue genial saber que tengo un primo que sabe que es mi primo, y no piensa que es mi tío. Fue genial reírnos hasta el último minuto, y fue genial que cada vez que quería insultarme me decía "historia vas a estudiar vos". Fue la primera vez en mi vida que sentí que tenía un primo que sabía lo que yo era. Más que nada, entendí a que se refería la gente cuando hablaba de tener un primo.

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