Para seguir viviendo
¿Nunca necesitaron a alguien al punto de pensar que realmente los necesitaban a ellos más de lo que ellos podían necesitarlos a ustedes? Al punto de ponerte a llorar, de extrañar mucho a alguien. Incluso creo que es lo que nos pasa cuando nos peleamos con ellos, nuestros amigos, nuestra pareja o nuestra familia. En si, alguien a quien necesitamos y mucho. Es como que empezas a sentir ese vacío, esa sensación de angustia que te agarra justo en el pecho, donde también sentís el vacío. Y todo se te junta en el pecho, y te pasan miles de cosas por la cabeza. Te acordas de todos los momentos malos, de todas las peleas y de todas las cosas que le dijiste a la otra persona, o que te pasaron con ella. Después, pensas en que es lo que le podrías haber dicho y no le dijiste. Pero créanme cuando les digo que siempre, en el fondo, se esconde la necesidad del otro, es decir, que lo necesitamos para ser, para estar y para vivir.

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