De memoria
Esto tiene que ser lo último. Tiene que ser el final. ¿Sabés lo que querés? ¿lo tenés? ¿lo aprecias? Porque yo nunca supe lo que quería y así me fue en la vida: con los chicos, con el colegio, con los amigos o con los estudios. Porque soy un boomerang que las buenas personas no merecen atravesar. Este no es un ataque momentáneo de mi autoestima, esto es lo que siento ahora, ya. Porque nadie merece poner atención en quien no contesta los mensajes o no da señales de vida porque lo siente así . Es todo blanco y gris. Ni siquiera negro. Todavía no toca al negro. Y últimamente soy la chica de las ojeras, la que contesta mal, la que no valora nada. Soy la loca que cae en la cursada tarde y se sienta en cualquier lugar, lejos de toda la gente que la quiere, porque todavía puedo pensar y entender que nadie merece que alguien le cague el día con sus ataquitos monocromáticos. Alguien me está contagiando un poco de su paleta de colores y eso no debería pasar, pero por algún motivo yo sola ...