Luna roja (sobre el mar negro)
Hoy
estoy
inmensamente
vacía.
_____________________________________________________
estoy
inmensamente
vacía.
_____________________________________________________
Hoy es uno de esos días en los que estoy triste. No, no sé reconocer el motivo de mi tristeza (si, se y conozco exactamente todos los motivos de mi tristeza). El problema es que sangro y me desarmo por todos lados. El problema es que me engancho. Dios, me engancho. Y no suelto, y no puedo pensar que es algo del momento. Me engancho y acá me tenes: sangrando por todas las heridas, llorando sin consuelo. Tirando malas energías, dejando atrás los desapegos.
Cuando era más chica pensaba que todo era enamoramiento. Así terminé: juntando pedazos por callejones y avenidas infinitas. En un momento crecí, y entendí que a mi no me iba a completar ningún hombre, que yo no tenía que hallar mi otra mitad. Eso fue bueno, si. Pero implicó un gran problema: darme cuenta que crecí a medias. Crecí esperando completarme por otras personas, entonces, cuando entendí que todo eso era trabajo y labor mía... bueno, resulta que me faltaba la mitad de mi.
Es la luna, puede ser.
Hoy... decidí interpretarme de esta manera. Toda la vida supe que todo lo que me faltaba me lo iba a dar mi media naranja. Pero resulta que soy una naranja completa. Que una media naranja es algo que te pones en los pies antes de las zapatillas. Resulta que, lo cierto, es que no necesito a ningún hombre para estar completa. Esta soy yo. Soy todo lo que hay dentro de mi. No soy más, ni tampoco vine al mundo a completar a otra persona.
Hace horas que no puedo y no logro dejar de pensar en un solo hombre, y el hecho de haberlo tenido a metros, sin poder hacer nada al respecto, me dejó desarmada. ¿Saben qué? No merezco estar desarmada por lo que siento por un hombre.
¿Sabés qué? Nadie merece estar desarmadx por lo que siente por un hombre.
¿Sabés qué? Nadie merece estar desarmadx por lo que siente por un hombre.

Comentarios
Publicar un comentario