De mentes y razones

Un día
de esos
en los que era chiquita
y había mucho sol,
yo estaba sentada
en la mesada del baño:
me había hecho pis.

Mientras una mujer
muy linda mujer
que tenía un nombre
que no recuerdo muy bien
me buscaba otro pantalón

te asomaste por la puerta.
Sonreíste.
Sonreí.

Entonces
¿Por qué te fuiste?


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