El tiempo (entre otras cosas)
En las mejores épocas escribía con música triste y una introducción sobre tiempo y espacio. Básicamente, es el día del amigo. Bah, lo fue hace dos días, pero desde que dejé los 18 atrás, dejé de creer en las fechas del calendario.
Mi corazón inventó un juego sobre pedir perdón y atravesar tempestades. Festejé el día del amigo hasta recién. Nos reímos, charlamos, comimos y nos abrazamos un poco. Hay una verdad concreta, y es que, después de tanto amor... quisiera pedirles perdón.
No importa qué canción estoy escuchando mientras escribo esto, solo me atrevo a decir que me hace ver muchas cosas. Perdón, es lo primero. Porque en este momento de mi vida, estoy atravesando una tormenta de preguntas: ¿quién quiero ser? ¿qué quiero ser? ¿a dónde quiero llegar? y cuando me respondo, no solo me encuentro con que no hay respuesta, sino que el miedo que me invade es un monstruo, enorme.
Llegó el 15 de Abril, y arrasó con todo a su paso. Así que, aunque no lean lo que escribo (incluso, algunos ni siquiera saben que escribo), tengo algo para decirles:
1. Niveles
Gritar cuando me río y decir bien fuerte lo que pienso. No es un error: el error es mi voz chillona y aguda que no llega a conclusiones, solo estampa contra los tímpanos de otros seres. Dejarme ser. Eso es lo que son. No es un perdón, es un gracias.
2. 20 de Julio
Perdón por gritarte, pero sabés que tus comentarios me sacan de las casillas. Tenemos algo positivo, y es que cuando llega el 20 de Julio nos decimos "feliz día".
Eso me hace quererte (un poco).
Perdón por enojarme sin razones. Sé que también te pasa lo mismo, y me duele que siempre exista esta intermitencia entre los dos. Pero nunca he conocido a alguien como vos. Sos muy especial. Siempre lo fuiste. Ojalá sepas eso de vos mismo.
Perdón por haber sido mala con vos en el secundario. Es que, lo sabés, éramos muy chicas. Pero tuve oportunidades para darte una alegría, y las malgasté destilando odio por alguien que no valía la pena. Nos acompañamos en la lucha, y te quiero más de lo que podés llegar a imaginarte. Nos quiero. Un montón.
3. Encantada
Perdón por no quererte como amigo.
Perdón por incomodarte, es que los chistes me llevan a animarme a ser. Espero que lo entiendas.
Te he escrito varias veces en estos lugares. Un día me compré un cuaderno, y mi ser decidió escribir la primer página de una historia: error, el pobre no sabía que ibas a irte antes de tiempo. Ahora, bien. En el medio, el tiempo pasó. Cambiamos. Sos y soy. Y no sé ponerle un nombre a lo que me pasa con vos, pero me pasa. Y es diferente. Y, con esta gran decisión que he tomado en este último tiempo, estás intacto. Lo que siento, también. No sé si es cosa de un día, no se si en vos busco una estabilidad. Pero no te quiero como amigo. Eso lo tengo muy en claro. También, que en todo este miedo que me rodea, te afirmás cada vez más sobre la tierra. Es fácil pensar el mundo a las cinco de la mañana y creer que tu nuevo plan de vida va a salir a la perfección. Sin embargo, puedo pensar en vos a cualquier hora del día y sentirme bien.
4. Paralelismos
A vos no quiero pedirte perdón, pero si decirte gracias. Y ojalá encuentres aquello que andas buscando. No soy persona autorizada para decir quién puede merecer las cosas y quién no, pero tengo algo muy claro: vos si te lo mereces.
Y alzar la voz
que nunca está demás
por Lili y Nina,
por gimnasia,
Te he escrito varias veces en estos lugares. Un día me compré un cuaderno, y mi ser decidió escribir la primer página de una historia: error, el pobre no sabía que ibas a irte antes de tiempo. Ahora, bien. En el medio, el tiempo pasó. Cambiamos. Sos y soy. Y no sé ponerle un nombre a lo que me pasa con vos, pero me pasa. Y es diferente. Y, con esta gran decisión que he tomado en este último tiempo, estás intacto. Lo que siento, también. No sé si es cosa de un día, no se si en vos busco una estabilidad. Pero no te quiero como amigo. Eso lo tengo muy en claro. También, que en todo este miedo que me rodea, te afirmás cada vez más sobre la tierra. Es fácil pensar el mundo a las cinco de la mañana y creer que tu nuevo plan de vida va a salir a la perfección. Sin embargo, puedo pensar en vos a cualquier hora del día y sentirme bien.
4. Paralelismos
A vos no quiero pedirte perdón, pero si decirte gracias. Y ojalá encuentres aquello que andas buscando. No soy persona autorizada para decir quién puede merecer las cosas y quién no, pero tengo algo muy claro: vos si te lo mereces.
Y alzar la voz
que nunca está demás
por Lili y Nina,
por gimnasia,
friends
y las canciones de calamaro a los gritos sin voz.
5. 15 de abril
De los errores más grandes, el que menos miedo me dió cometer fue el de no haberles dado el lugar que merecían. Y me equivoqué.
Lo saben, hoy se los dije: este pequeño asunto de que quiero dejar la carrera. Sucede que el miedo que me invade a la hora de pensar en el futuro es enorme, ya lo dije. Y que supe creer, con argumentos firmes, que aquellas personas que conocí en la facultad eran eternas. Bueno, no lo son (somos). Me pasa, me pesa: somos circunstanciales, es la emoción del momento. Los adoro. Son hermosos. Y sé que con esfuerzo nos vamos a seguir volviendo inmortales en recuerdos y sonrisas. El 15 de Abril fui feliz. Pero no lo quise compartir con ustedes, y ahora me duele.
Si, el miedo está. Si, vuelvan al punto número 3 las veces que quieran: eso también está. Tuvo que llegar este hermoso día para que mi mente logre entender que tenía un lugar en donde caer. Un lugar en donde sentirme a salvo. Ustedes son ese lugar. Porque puedo elegir la carrera que quiera, y arrancar todos los años una distinta: en las risas, en la intermitencia, en la tempestad; todos los 20 de Julio y 15 de Abril más días de marzo septiembre y todos los meses posibles; en la lucha, en las calles, tirados en un sillón riéndonos de la vida: tengo un lugar en donde sentirme feliz.
Porque siempre voy a hinchar por Bélgica, y siempre me voy a reír a los gritos. Les voy a enrrostrar el pañuelo verde en la cara y siempre que pueda les voy a llevar una birra. Pero, sobre todas las cosas posibles: siempre los voy a querer.
Mucho.
Y perdón, en todas las formas e idiomas posibles, por no haberme dado cuenta antes.
y las canciones de calamaro a los gritos sin voz.
5. 15 de abril
De los errores más grandes, el que menos miedo me dió cometer fue el de no haberles dado el lugar que merecían. Y me equivoqué.
Lo saben, hoy se los dije: este pequeño asunto de que quiero dejar la carrera. Sucede que el miedo que me invade a la hora de pensar en el futuro es enorme, ya lo dije. Y que supe creer, con argumentos firmes, que aquellas personas que conocí en la facultad eran eternas. Bueno, no lo son (somos). Me pasa, me pesa: somos circunstanciales, es la emoción del momento. Los adoro. Son hermosos. Y sé que con esfuerzo nos vamos a seguir volviendo inmortales en recuerdos y sonrisas. El 15 de Abril fui feliz. Pero no lo quise compartir con ustedes, y ahora me duele.
Si, el miedo está. Si, vuelvan al punto número 3 las veces que quieran: eso también está. Tuvo que llegar este hermoso día para que mi mente logre entender que tenía un lugar en donde caer. Un lugar en donde sentirme a salvo. Ustedes son ese lugar. Porque puedo elegir la carrera que quiera, y arrancar todos los años una distinta: en las risas, en la intermitencia, en la tempestad; todos los 20 de Julio y 15 de Abril más días de marzo septiembre y todos los meses posibles; en la lucha, en las calles, tirados en un sillón riéndonos de la vida: tengo un lugar en donde sentirme feliz.
Porque siempre voy a hinchar por Bélgica, y siempre me voy a reír a los gritos. Les voy a enrrostrar el pañuelo verde en la cara y siempre que pueda les voy a llevar una birra. Pero, sobre todas las cosas posibles: siempre los voy a querer.
Mucho.
Y perdón, en todas las formas e idiomas posibles, por no haberme dado cuenta antes.



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