Puertas

Hay un alma en soledad,
hay un alma en pena.
Por las noches me pregunto
cuanto dura esta condena.

Que me ata sin razón
me congela el corazón
me lo parte en mil pedazos
solo deja un polvo escazo.

Cada vez que me miras,
el veneno contamina todo el aire.
Entra por mis poros negros,
sale por tu boca errante.

Entonces llega el mediodía
y mi corazón se vuelve a unir.
Ya no espero nada de tu parte.

Si querés
te podés ir.


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