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Mostrando las entradas de diciembre, 2024

Dos mil veinticuatro

7 vidas, como los gatos. Incluso diría que un poco más. ¿Duelos? No sé cuantos duelos hace un gato, mucho menos los que tuve que hacer yo en este año. Igual, siempre hay que quedarse con lo bueno. Conocí a mis compañeras, e hice nuevas amigas. Conocí el amor y el desamor. Conocí nuevas facetas del odio, de las que todavía me cuesta volver hacia atrás. Mientras escribo, llueve. Por suerte es una lluvia normal y no es una metáfora para hablar de lágrimas y pelotudeces. Alguien tiene que terminar el año feliz. Todos nos merecemos terminar el año felices. Hace muchos años que no escribo estos anuarios. Tengo muchas cosas guardadas, pero no importa. Hoy las guardo en una mochila y las dejo en mi casa: me voy a lo de la tía. Hay cosas que nunca van a cambiar, y cosas que nunca vamos a poder controlar. Hoy soy el lado feliz del meme del micro. Hoy elijo ser el lado feliz del meme del micro. Todos merecemos elegir ser el lado feliz del meme del micro. Feliz año nuevo a quien sea que esté del ...

Horrocrux

Mentí. Nunca mejoré al respecto, simplemente dejé de hablarlo . Sabés que viene el aluvión cuando sentís ese circuito de angustia en el pecho. Los espasmos de Cameron Díaz en The Holiday . Le ponemos todos los nombres posibles para no llamarlo tristeza . A veces nos duele la vida y ni siquiera nos permitimos nombrarlo. Hasta parece que las lágrimas estuvieran pidiéndome permiso para salir porque las tengo en la puerta de los ojos hace una semana, esperando. Hay lugares a los que nunca podría volver, eso ya lo dije. Hoy pienso: hay lugares a los que no quisiera ir nunca; aunque, también, hay lugares a los que vuelvo sin querer: por lo menos lo asumo . Puede que nombrar la tristeza me genere temor, pero aceptar que prima la niña sobre la adulta cada vez que pienso en vos no me genera nada.  Ah, sí: eso que no puedo nombrar. Tragedia: un nombre que le podría a lo que me pasa por dentro cada vez que algo pasa por fuera. Este año aprendí algo importante: hay cosas que nunca voy a poder ...

la paz nunca fue una opción

Mis amigues dicen que fue un gran año. Pensaba: ¿cuántas chances había de vivir trescientos eventos canónicos y tener la fortaleza de accionar en cada uno de ellos? ¿cuántas posibilidades habían de llegar viva a diciembre? Cero. Llegué viva igual. Las amigas te salvan, y si no te salvan te levantás y te vas, ¿me escuchaste? Un día me desperté con un mensaje de una amiga que decía " quiero que gobiernes el mundo ". Le saqué captura y lo guardé en favoritos. El amor, este año, me salvó. A veces pensás que ya estás grande para conocer la amistad, pero la vida siempre termina sorprendiéndote. El otro día viví un momento que nunca pensé que iba a llegar, con el que la Agustina de 16 años que escuchaba Bicho de ciudad  para tener ganas de vivir sólo podía soñar. Yo también creo que los reboot están sobrevalorados, y que no podemos vivir de la nostalgia, pero después pienso en todas las Agustinas que alguna vez tuvieron 16 y no tenían muchas ganas de estar en este mundo y me quedo t...